1 Me lancé a la aventura del descubrimiento como Colón emprendió el salto hacia América. Navegué por tu cuerpo hasta alcanzar la meta, rocé todas las islas, caí sin juramentos. Tú no tenías nombre de dueño de mi cuerpo, igual que no tenía yo anillo en mi dedo. 2 Caíste en mi cama hasta perder el nombre de tu ex a mi sombra. Desperté con los pájaros que cantaban temores cuando el reloj decía pasaron cuatro horas. A mi lado dormías agarrado a la alfombra con la cara del niño que perdió un partido importante de fútbol. Casi me diste pena porque yo no pensaba repetir otra noche. |
lunes, 29 de junio de 2009
La aventura de tu descubrimiento
martes, 23 de junio de 2009
La gota de lluvia que bebe más sed
1 He aprendido lo peor acostada a tu sombra hasta el amanecer. Yo era la pureza del agua, la gota de lluvia que bebe más sed. Ahora soy inicio de tormenta barriendo con mis rayos, como te vi barrer, las cosechas ajenas para nadie comer. 2 Preparas las vacaciones con la tranquilidad del perro que se va dejando viuda atrás. Sabes que has prohibido heredar tus camisas al firmar usufructos sobre todo el ganchillo. Ni siquiera me dejas un día más tranquilo que los que nos pintaste de color amarillo. Te vas y quedas vivo en mi vestido negro durante otro siglo. |
miércoles, 17 de junio de 2009
Mi nuevo trabajo
1 Mi nuevo trabajo es la diversión de escribir correos con un traductor. Yo les he jurado dominar inglés, algo de alemán, un poco francés. Iba a prometer chino e italiano, pero nuestro jefe dijo vale, vale, mañana empiezas a hacer las prácticas. En ello estoy: practico la maña del corta y pega, escribe y engaña. 2 No te voy a confesar que hoy he pecado igual que ayer, y pecaré mañana. Ven y manchate conmigo en mi pecado. Habla inglés, amor, francés, lo que haga falta. Pon en el currículum políglota por Harvard. Atrévete a triunfar con la trilera de las mañanas, ésta que ama igual que nada tras las tortugas de los acuarios. Conmigo alcanzarás los puestos altos sobre las viejas parras. 3 Me ha llegado una protesta seria y estoy temblando. Una vieja inglesa dice que no entiende el inglés castellano. Le dije mucho sorry en una carta para que no pierda mi seria empresa a la mejor clienta de la Gran Bretaña. Lo siento, amiga british, soy una pobre que hace prácticas. 4 Vives entre el amor que te toca el corazón y la obligación de honrado ciudadano español. Yo sé que quieres encarcelarme y venir conmigo a pintar los barrotes con el mismo llanto. Ya te imagino gimiendo a mi lado por champú de marca, frunciendo el ceño al ver un mal rancho, diciéndome nena, ¿por qué escribiste tanto en italiano? Veo tu dolor por los empresarios y tiro a tus brazos todo mi cansancio. Yo soy la leona. Tú eres el gato. |
sábado, 13 de junio de 2009
Y Eva despertó
1 Despertar es tocar el cielo en un tocinillo de flan. Despertar es abrir los ojos al finito mundo del más acá. Despertar es clavar los pies en una alfombra de flores. Despertar es contar los números en la cifra de la necesidad. Despertar es abrazar el amor en la ausencia del amor de Adán. Despertar es encontrar a Dios de albañil del señor medieval. Despertar es divisar enemigos en la línea del fuego más amigo. Despertar es dejar de soñar con los lazos del regalo imposible. 2 Eva despertó, tocó su cuerpo, recorrió las manos con el pie izquierdo, exploró la luna, añadió un cero, sintió la cartera vacía en el peso, arrastró el bolso, encontró los restos. Le quedaba nada, el hueco, el miedo. Eva despertó fría en el abrazo de sábanas blancas desiertas de camas. Le quedaba el reto de hacerse más mala. Eva despertó y era una estatua con la antorcha ardiendo entre pecho y espalda. Le quedaban ganas para reinventarse, arrancar costillas, reclamar un pazo, abrirse en un libro, alzarse en un rayo, ser ella la Reina entre las vocales. 3 A los Adanes les abre la cartera y les juzga el corazón. Ésa es Eva. A las serpientes les valora la piel para un chaquetón. Ésa es ella. A los manzanos les cuenta las manzanas para venderlas caras. Ésa es Eva. Al paraíso nunca le pone puerta: lo deja abierto para el pasen y entren al mundo de las flores espinadas con néctar. |
lunes, 1 de junio de 2009
Eva subida a su yo
1 Eva se descose al llegar la noche y queda desnuda mostrando el rostro libre de pintura. parece imposible que una costilla hiciera su nombre. No huele a barro la boca que canta nanas a la luna. Las manos parecen dos acordeones pidiendo perdones. Sus pies son altares para las rodillas que nunca arrodilla. Subida a su yo contempla el desierto y arranca mis gritos. 2 Ella, que ha conocido el cielo, pasea el infierno por el sonrojo. No nace el maná, no caen coliflores, la lluvia no le llena el vaso de licores. Se arranca con las uñas la piel hasta dejar la carne sin colores. Ahora podrá atreverse y se atreve a morder la serpiente del odio. El veneno es el vino que acompaña los manjares nacidos de la tierra. Eva renuncia al postre porque mañana, tal vez, el plato traiga menos. 3 El infierno está en la despensa con un demonio instalado en cada hueco desierto. ¡Horror de mis horrores! El hambre entra como un carterista que roba carteras. Le clava los dedos a la última música de la calderilla y siente más miedo. ¿Dónde está Dios que no aparece? Se alza la injusta bandera del fuera de juego y Eva maldice con fuego a los millonarios que llevan sus euros. 4 Al fondo del charco no nada ni calla, no llora ni canta. Sale, cual sirena, surcando canales y alza el puño sin rosa en la mano. Ni Dios ni Gobierno, ni Adán ni ángeles, ella puede sola morir y matarse en este intento de tirar la valla. Eva se arrastra hasta las cloacas sembrando su fuego a golpe de azada. Le resbalan risas el frío, el hambre; aguanta erguida los truenos y rayos. |
