1 Eran tres: la esposa, la otra y la que sumó el número tres. Un cuerno se aguanta, dos es acabar, pensó la santísima esposa de altar. Le dijo: tú eliges, o yo o acabar con este cuarteto que me deja mal. Él le prometió no volver a besar los labios pintados de rojo azafrán. Sería tan fiel como un ladrón tras cumplir la pena en una prisión. 2 Destroza el espejo con sus lágrimas y rompe con un grito su hogar. Lo deja y lo deja y lo deja. No puede aguantar ni un día más. La suegra y la madre la convencen para volver a perdonar al hombre que la ha coronado de cuernos desde el altar. El domingo regresa de su brazo a la misa y juntos se arrodillan rezando por rezar. Tres niños se santiguan cuando se dan la paz un padre de domingo y la madre que está. |
jueves, 28 de enero de 2010
Eran tres
lunes, 25 de enero de 2010
Monja de su fe
1 Tres velas tiene la tarta del cumpleaños feliz de la niña que la hizo madre antes de cumplir quince años, sólo quince, muy pocos para parir. Soplan juntas las tres velas sin dejar de sonreír, mientras la abuela reza y el abuelo se ríe. Con cuarenta son abuelos, suegros no pudieron ser: el padre adolescente huyó de aquel pastel. 2 Dejó la adolescencia en el paritorio y juró en sangre no volver a caer en los brazos golfos de un hombre que vuela cuando la tormenta cae sobre él. De casa al trabajo, amigas muy pocas, amigos ninguno, monja de su fe. Los años le pasan como centenarios: larguísimos, muy largos, eternos los días, las noches sin fin. |
miércoles, 20 de enero de 2010
¡Viva el divorcio!
Se fue con otra joven como una hija, Dios lo perdone, y aquí me tienes celebrando su huida hacia otra alcoba. ¡Viva el divorcio! No añoro sus ronquidos iguales a los truenos que los rayos escupen. ¡Viva el divorcio! No echo de menos su olor a viejo bajo la ducha. ¡Viva el divorcio! Mi cepillo de dientes ya no pelea por el mismo tubo. ¡Viva el divorcio! No tengo que inventar un dolor de cabeza cada tres noches. ¡Viva el divorcio! No le pido el sueldo como una esposa gracias al abogado que se lo roba. ¡Viva el divorcio! |
viernes, 15 de enero de 2010
Oda a la magdalena
Quedaba una, sólo una, y la dejé en su soledad de reina de bolsa Martínez y me fui sin desayunar. La volví a ver multiplicada en idéntica bolsa sin acabar: estaba trepando entre sus iguales en la tienda del pan. Se me encogió la cartera sumando a la necesidad un lujo para el paladar. Y allí quedó la magdalena que nunca fue última en mi humilde hogar. |
lunes, 4 de enero de 2010
Navidad 2009-2010: Besos paralelos
![]() 1 Son dos velas congeladas por el hielo al borde de la austeridad. Una apoya la cabeza en el regazo del fuego, la otra duerme su llama a menor velocidad. Se van, y se quedan, yendo al compás de un villancico. Así, poco a poco, se besan con besos paralelos. Adiós. Adiós. Adiós. 2 Rojo como una cereza de verano sobre el mar, el corazón de cristal y fuego me roza los dedos al aterrizar. ¿De quién será? ¿Mío será? ¿Será un regalo? ¿Será la paz? Vuela y se va. Vuela y regresa. Cae y no rompe. Rebota siempre. 3 Me abrazas como Papá Noel abrazaría a una niña pobre y siento una cárcel rompiendo los barrotes. Ahora me abraza la brisa de las 12 y siento otro beso al borde de la alcoba. Despierto en un barco destino a un pesebre donde los niños creen en los Magos de Oriente. 4 Callad, que toca devorar los langostinos con olor a nevera desde hace un mes. Así es la vida. Callad, que no toca hoy una discusión de cuñadas encendida por dos copas. Así es la vida. Callad, que toca el turrón, y el mazapán, y estos polvorones azúcar-paladar. |
.jpg)