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lunes, 19 de noviembre de 2018

Poemas de autoayuda

1


​Mirar el futuro te da miedo
y piensas más en la infancia,
la época feliz que no viviste
sabiendo que estabas siendo
una niña feliz y afortunada.

Cierra el libro que leíste
y abre el libro del mañana:
serás la mejor protagonista
de la nueva novela comprada.

¿No quieres creer la dicha?
Sé valiente y prueba algo
que recuerde los triunfos
y te aleje del fracaso.




2

​Tú puedes, yo puedo
voy diciéndote y diciéndome
por las calles donde soy
persona anónima siempre.

No soy de ningún pariente
ni hija de padres que sean
dueños de mis pensamientos.

Yo soy una mujer libre,
una estrella que alumbra,
soy el rayo y la tormenta,
soy el sol y el firmamento.

Soy tanto que no me calmo,
narcisista y siempre alerta
porque los demonios andan
cerca y ya se acercan.




3

​¿Te dejas hundir otra vez?
No has aprendido la lección
de las mujeres que en silencio
se apartan del hombre dolor.

Tú puedes volar en paralelo
sin dejar que salpiquen tus alas
las gotas de lluvia que echa
ese pájaro de vino borracho.

Aparta tus oídos de sus cantos
llenos de Semana Santa.
No debes escuchar el quejido
de esa María de la O pensando.




4

​Descubres tu soledad
y yo te digo que tienes
un abrazo a ti misma
que no te pide un cheque
ni te dejará el día
llamado Aburrimiento.

Tú te tienes a ti misma
¿Para qué quieres más gente?
Eres la que está siempre
mirándote en el espejo.

Dime y dite sonriendo
que te quieres, compañera.
Eres un uno en uno,
el número más perfecto.



5

Hoy la vida ha sido
un poquito rosa
mirando un catálogo
que nunca compras.

Hiciste un paréntesis
entre largas tormentas
de rayos que temieron
tu ira ardiendo.

¡Qué bien se vive
siendo más alegres!
No debes hablar más
de lo que hiere.


viernes, 16 de noviembre de 2018

Gernica

​

Dicen que llora la burra,
¿o es un caballo dormido
que despierta la tormenta
de bombas sobre Gernica?

No sabemos si Picasso
pintaba porque quería
llorar junto al caballo
o pintaba porque había
un cheque para pagarle
el lienzo de horrores tristes.

Un grito sale llevando
una guerra por los libros
donde miran la pintura
estudiantes que no miran
si el caballo es caballo
o el caballo es equino.

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sábado, 10 de noviembre de 2018

Las tres gracias

​

Tres eran las tres gorditas
sobradas de calorías
que enamoraron pinceles
con sus carnes en morcilla.

Me imagino al pintor,
bien relleno en sus kilos,
buscando en Zara y Mango
las tallas de sus gorditas.

Imagino su estupor
al probarles lo que había
y romper cada costura
mal cosida en la China.

miércoles, 31 de octubre de 2018

Autoayuda

​Si quieres puedes
pensar sólo en ti
y volar más libre.

Tú cree que sí.

Si quieres puedes
construir tu mundo
sin penas y lágrimas.

Tú cree que sí.

Si quieres puedes
ponerte de meta
la felicidad.

Tú cree que sí.

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viernes, 26 de octubre de 2018

Devorando a sus hijos

​Devoró a sus hijos
porque no quería
pagarles las carreras
de Filosofía.

Empezó comiendo
brazos que movían
sus barbas de viejo
y siguió comiendo
piernas en un guiso,
dejó las cabezas
pidiendo auxilio,
probó una mano
y dijo mi hijo
cuando una niña
rompió el equilibrio.

Lloró por los niños
encima del piso
dejando sus lágrimas
teñidas de vino.

No era un padre:
era un asesino
de risas de niños.

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domingo, 21 de octubre de 2018

Autoayuda

​Se lucha hasta que se gana
una vez y otra y más
hasta el infinito luchas
sin nunca tú descansar.

Si pierdes, no estás perdiendo
sino intentando ganar.
Luchas como una leona
Sufres porque has de ganar.

Sólo pierdes la batalla,
la guerra la ganarás
y te lo dice quien sabe
que una guerra va a ganar.

Ahora estoy sufriendo,
pero voy a remontar
dando al mazo dale dale
y así hasta ganar.

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lunes, 15 de octubre de 2018

Amando en verso

​1

He soñado que tenía
un marido millonario
y yo era la anfitriona
de sus fiestas en mi casa.

Venían los Presidentes,
marqueses demás fauna
de la prensa más amable
para una ama de casa.

Yo sentaba a mi derecha
a mi suegra enjoyada
y a mi izquierda tenía
un ladrón de guante blanco.

Mi marido se escondía
en el fondo del armario
para defender la caja
con los mejores caudales.


2

Desperté y era un sueño.
¡Qué pena me atrapaba!
No tenía el marido
tan guapo y millonario
como en sueños besé
delante de una madre.

Volví a dormir mis sueños
y no soñé con los grandes.
Todos éramos pequeños
en la nada de las nadas.

Desperté de tanto sueño
irreal en sus verdades.
El reloj soltaba un gallo
anunciando la mañana.

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