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miércoles, 24 de febrero de 2010

Sabor a pirata del siglo XXVI



1

A una lengua de ti
suspiro por comerte
antes de desfallecer.

Agarro con mis dedos
un trozo de tu cuerpo
y voy merendando
bocados de tu piel.

Me sabes a pirata
del siglo XXVI:
con mar en la saliva,
con fuego bajo la piel.


2

Desnudo el jersey
y levanto la copa
para brindar por ti
donde quiera que estés.

Yo quedo de sirena
pintada por la luna
en el libro cerrado
con tu nombre en papel.

Tú bailas en el whisky
que nada en mi estómago
llevando tu recuerdo
vivo en el alcohol.

jueves, 18 de febrero de 2010

No éramos ángeles

 
1
 
Ángeles que matan,
viven y, a veces,
hasta dejan vivir.
 
Ángeles con el sexo muerto
de indeterminación.
 
Ángeles rubios de sol,
dibujando dudas
en ojos azules
que dicen por qué.
 
Ángeles vestidos de blanco
en la noche abierta
haciendo el amor.
 
 
 
2
 
Soñé que nosotros
éramos dos ángeles
con alas de viento
y pies de vinagre.
 
¡Qué miedo perderte!
¡Qué gusto encontrarte!
 
Desperté y éramos
dos desesperados
en la misma cama.
 
 
--------------------
 

viernes, 12 de febrero de 2010

Tu tal vez quizás


1

Mi amor por ti
es como el viento:
de calma a tormenta,
de lluvia a aguacero.

Eres mi presente,
futuro no creo
ni quiero saberlo
para no soñar.

Prefiero tenerte
sin descongelar;
siempre preparado
para el vendrá
libre de las fechas
que hay que celebrar.


2

Tu amor por mí
es como el mar:
vas del sí al pero
y del pero llegas
al tal vez quizás.

Dudas y más dudas,
nunca una verdad,
siempre me interrogas
al verme llegar.

Preguntas calladas,
respuestas sin dar,
diálogos escritos
en un guión más.


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Todo es posible


Tenderas que salen de la crisis



martes, 9 de febrero de 2010

Oda a la magdalena (2)


1

Mis dedos te elevan
desnuda a mi boca,
tu olor confunde
mi nariz a antojos.

Voy a devorarte,
morderte, exprimir
tu esponjoso cuerpo
en un mar de azúcar.

Después lloraré
por haber perdido
talla de top-model
comiéndote entera
a ti y a las otras,
magdalena mía,
manjar de mi antojo.


2

Te dejo nadar
libre en el café
y surcas la taza
haciendo el crucero
de las seis y diez.

Chocas en tu ruta
con un iceberg
de terrón de azúcar
y puedes con él.

Tictanic tan dulce
merece tener
un feliz naufragio
fuera del café.

Una magdalena
qué sabrosa es.


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Compra como un capitalista

jueves, 28 de enero de 2010

Eran tres

1
 
Eran tres:
la esposa, la otra
y la que sumó
el número tres.
 
Un cuerno se aguanta,
dos es acabar,
pensó la santísima
esposa de altar.
 
Le dijo: tú eliges,
o yo o acabar
con este cuarteto
que me deja mal.
 
Él le prometió
no volver a besar
los labios pintados
de rojo azafrán.
 
Sería tan fiel
como un ladrón
tras cumplir la pena
en una prisión.
 
 
2
 
Destroza el espejo
con sus lágrimas
y rompe con un grito
su hogar.
 
Lo deja y lo deja y lo deja.
No puede aguantar ni un día más.
 
La suegra y la madre la convencen
para volver a perdonar
al hombre que la ha coronado
de cuernos desde el altar.
 
El domingo regresa
de su brazo a la misa
y juntos se arrodillan
rezando por rezar.
 
Tres niños se santiguan
cuando se dan la paz
un padre de domingo
y la madre que está.
 
 

lunes, 25 de enero de 2010

Monja de su fe

1
 
Tres velas tiene la tarta
del cumpleaños feliz
de la niña que la hizo
madre antes de cumplir
quince años, sólo quince,
muy pocos para parir.
 
Soplan juntas las tres velas
sin dejar de sonreír,
mientras la abuela reza
y el abuelo se ríe.
 
Con cuarenta son abuelos,
suegros no pudieron ser:
el padre adolescente
huyó de aquel pastel.
 
 
2
 
Dejó la adolescencia
en el paritorio
y juró en sangre
no volver a caer
en los brazos golfos
de un hombre que vuela
cuando la tormenta
cae sobre él.
 
De casa al trabajo,
amigas muy pocas,
amigos ninguno,
monja de su fe.
 
Los años le pasan
como centenarios:
larguísimos, muy largos,
eternos los días,
las noches sin fin.
 
 
 
 

miércoles, 20 de enero de 2010

¡Viva el divorcio!

 
Se fue con otra
joven como una hija,
Dios lo perdone,
y aquí me tienes
celebrando su huida
hacia otra alcoba.
 
¡Viva el divorcio!
 
No añoro sus ronquidos
iguales a los truenos
que los rayos escupen.
 
¡Viva el divorcio!
 
No echo de menos
su olor a viejo
bajo la ducha.
 
¡Viva el divorcio!
 
Mi cepillo de dientes
ya no pelea
por el mismo tubo.
 
¡Viva el divorcio!
 
No tengo que inventar
un dolor de cabeza
cada tres noches.
 
¡Viva el divorcio!
 
No le pido el sueldo
como una esposa
gracias al abogado
que se lo roba.
 
¡Viva el divorcio!