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lunes, 27 de febrero de 2012

En su cárcel de ilusión

 
Tenía 18 años
y decidió acabar
con las farras y las fiestas
en un convento cabal.
 
Allí reza de rodillas
al Dios que la enamoró
y se olvida de los padres
que lloran su reclusión.
 
La novicia se hace monja
en su cárcel de ilusión
entre piedras que encierran
las alas de juventud.
 
Pasan los años llorando
por el claustro del silencio
La monja ya no es novicia.
Llegó la vejez venciendo
los 18 abriles,
aquellos que se le fueron.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Le cerraron las puertas

 
Llegó con los cuarenta
rozándole las canas,
la ilusión abierta
a las oportunidades,
invirtió en su sueño
los ahorros de años
y...
le cerraron las puertas.
Para ella candados.
Para otros, los ricos,
floreció la abundancia.
 
Se marchó con las piernas
arrastrando los años
sin nada en las manos.
 
Los otros se quedaron
forrando los bolsillos
con billetes de banco.
 
Y tengo que decirlo.
Y tengo que contarlo.
Y tengo que gritar:
¡no es justo, animales!

lunes, 6 de febrero de 2012

Podría ser... nadie

 
Desconfío de todos
y de mí y de ti,
el desconocido que acerca
su curiosidad a mi mundo
de escaleras de palabras sin fin.
 
Podrías ser un monstruo,
el príncipe-rana,
aquel payaso que lloraba
con la risa empañada,
un peatón sin nombre,
nadie.
 
Y yo podría ser funcionaria,
profesora sin alumnos,
un maniquí idéntico
al maniquí tirado,
modelo de mi misma,
princesa o fantasma
o lo que es lo mismo:
nadie.

lunes, 23 de enero de 2012

Los besos se nos mueren de clandestinidad

 
Lo nuestro es
un amor imposible
de quiero y no puedes,
de puedes y no quiero.
 
Los besos se nos mueren
de clandestinidad
y los años se llevan
nuestra jovialidad.
 
Caen como la hojas
las ganas de luchar
dejando un par de troncos
desnudos en su mar.
 
Ahí va con cuatro brazos
el no puedo nadar.
La isla está lejos.
El fin será la mar.

sábado, 21 de enero de 2012

No, yo no seré feliz

Mi felicidad es desdicha,
mi alegría una culpa,
Dios me cobra cada risa
con un pañuelo en los ojos.
 
Enveneno con el miedo
el temor que me corroe.
No, yo no seré feliz.
No, para mí no hay futuro.
 
La montaña amenaza
aplastar mis ilusiones,
ya muertas, ya acabadas,
ya esquelas en sus tumbas.

Sempre soa

Soa.
Sempre soa.
Toda resentimento.
Así estou:
soa.

jueves, 19 de enero de 2012

Un no después del sí

Fuiste un no después del sí
y ese no fue un dolor
mayor que los que recibí
de los ecos de tu voz.
 
Un portazo sin portazo,
la puerta que no abrió,
una ventana sellada,
la más mala maldición.
 
He olvidado la fecha.
No olvidé el adiós.
La herida es mi recuerdo,
la venda es tu salvación.