Estoy recuperándome
de la esclavitud
que me llevó directa
a un nuevo finiquito
con un adiós escrito
en un escueto texto.
Me pesan en los brazos
las horas que les di
a carros que llevaban
menaje de servir.
Mi espalda aun grita
"no puedo resistir".
Mis piernas me recuerdan
kilómetros andados
en un ir y venir.
Mis hombros son derrota.
Mis pies son dos dolores.
Mis manos no responden
cuando quiero seguir
sumando más esfuerzos
a jornadas sin fin.
Reconozco que fui
una mujer esclava
y lo digo ahora
y lo digo aquí.
-------------------
