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viernes, 19 de abril de 2013

Ya no era mi amiga

 
Recordé su número de teléfono
y marqué con mi dedo el pasado.
No había terminado el calendario,
sí había caducado la amistad.
 
Su voz era adiós y hasta luego,
un pudo ser y un nunca ha sido
el eco del ayer descafeinado,
una fotocopia en papel azul liso.
 
La amiga que amiga se llamó
no era la que decía ser amiga.
 
La amiga de sábados compartidos
no quería un lunes de inicio.

jueves, 18 de abril de 2013

Mi yo veneno y nada

 
Descubro mi yo hundido
en mi yo desenterrado.
 
(El primero lo detesto,
el segundo es mi magia)
 
Mi yo hundido me besa
durmiéndose en mis labios
y voy sintiendo su río
regando colcha y almohada.
 
(Es el yo que yo detesto,
es el yo veneno y nada)
 
El yo que me desentierra
me arrastra por mis manos
poniéndome en los dedos
palabras de alianzas.

Cruel esclava

 
Te rechazo y te quiero,
le dijo no a tu ven,
me maldijo en mis palabras.
Soy la mala,
esa hija,
mala bestia,
cruel esclava,
y no sé si aún te quiero
o nunca quise tu abrazo.

viernes, 29 de marzo de 2013

Mueres...

 
Mueres maldiciendo mi yo,
vives muriendo en tu yo.
Y mientras mueres y vives
voy muriendo yo.

martes, 12 de marzo de 2013

Tu yo ya moribundo

 
Morías en tu yo ya moribundo,
vivía sin vivir tu despedida.
No sé por qué digo que morías
cuando el hoy es hoy aún y todavía
mamá, mamá, ¡dolor vivo y mío!

lunes, 18 de febrero de 2013

Mi alegría todavía

 
Alegría para el frío que congela
los cuerpos en abrazos compartidos
en virtud de un papel que encarcela
un cuerpo con las piernas y el destino.
 
Se impone la paz sobre la guerra,
acaba lo finito en infinitos
soles amanecidos en las fechas
bautizadas con santos en sus días.
 
Para los tristes de las lágrimas
de cristal que huelen a eucalipto
¡alegría!, por favor, ¡más alegría!
 
 
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TAROT BARATO
TAROT SÍ O NO

martes, 29 de enero de 2013

No sé si estás... aún recordándome

 
Tus manos, calientes de fiebre,
abrazan mis manos heladas.
Tus dedos recogen mis dedos.
Tu voz recrimina mis pasos.
 
No sé si mueres.
No sé si hablas.
No sé si estás
aún recodándome.
 
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Del poemario "Mamá en su ocaso"