Yo esperaba un tractor
para arrastrar el campo
y me llegó la ausencia
vestida de gran engaño.
El tractor que esperaba
andaba por una playa
entre turistas y vecinos
que no entendían nada.
Le cantaban las dos ruedas
de delante una nana
y las dos ruedas traseras
gritaban como las ranas.
El caballero montado
contaba con las dos manos
los billetes de un fajo
que un alcalde le entregara.
-----------------------
