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sábado, 19 de diciembre de 2009

C/G: Navidad 2009-10: Quiero creer

 
1
 
No sé si existes
o si no estás,
o eres un probablemente
Dios no existirá.
 
Quiero creer que existes
como un Nacimiento
al borde del camino
del empadronamiento.
 
Quiero creer que estás
esperando a los Reyes
asomado en ti
a alguna promesa.
 
Quiero creer, probablemente,
que aún pierdes tu tiempo
buscando mi estrella.
 
Quiero creer que existirá
un día para iniciar
nuevos caminos lejos
de los viejos desiertos.
 
 
2
 
Eu quixera ser
a estrela que guía
os Reis ata ti.
 
Eu quixera levarche
a multiplicación
de ti e máis eu
nun fillo dos dous.
 
Eu quixera crer
que todo é posibel;
o Nadal é certo,
a Virxen existe,
San Xoxé nos oe,
o Neno é de Deus.
 
 
 
 
 
 

sábado, 5 de diciembre de 2009

Navidad 2009: El oro del sí quiero

1
 
Navidad barata
en turrón y mazapán,
escasa de marisco,
con un niño que llora
igual que el otro Niño.
 
Los Reyes son tan pobres
como un triste destino
y matan un camello
para hacer un guiso.
 
Tan lejos queda todo,
tan cerca el abismo.
No hay una muñeca.
No hay un cochecito.
 
Apagan los anuncios
de juguetes prohibidos
y entonan al niño
de nana un villancico.
 
 
2
 
Baltasar y Melchor
no son papá y mamá.
 
Duerme, niño, y despierta
cuando llegue Gaspar.
 
Baltasar y Melchor
te traerán carbón
si no te duermes ya.
 
Duerme, niño, y despierta
cuando llegue Gaspar.
 
Baltasar y Melchor
te quieren regalar
la luna de los cielos
y una estrella de mar.
 
Duerme, niño, y despierta
cuando llegue Gaspar.
 
 
3
 
Le pinta a su hijo
un pesebre en papel
salido del periódico
del día 26.
 
Mira, niño, tú mira,
qué pobre era Él.
De compañía un burro,
la vaca y el buey.
 
El pesebre de paja
sus padres sin tener
dodotis ni dinero
para darle café.
 
Su hijo le escribe
una carta a un Rey
pidiendo tantas cosas
que rompe el papel.
 
 
4
 
Se arrancan los anillos
desnudando los dedos
y corren al empeño
del oro del sí quiero.
 
Viene el 6 de enero.
 
Su niño espera tanto,
tantísimo espera,
de las tres Majestades
que llegan de Oriente.
 
Viene el 6 de enero.
 
Con los dedos desnudos
le entregan los presentes
secando con sus risas
las lágrimas que beben.
 
 
 

lunes, 16 de noviembre de 2009

Una hoja en vuelo

1
 
No me preguntes
por mi pasado
ni interrogues
este momento.
 
Yo soy la hoja caduca
que nace y marcha
marchita en septiembre.
 
Nunca abracé el árbol
más que al nacer
en primavera.
 
Recoge el cuestionario,
por favor, y acepta...
mis vuelos.
 
 
2
 
Intento detener el reloj
y retenerte en cada beso.
 
Intento emborrachar tu piel
al filo de la voz de mi deseo.
 
Intento robarle a un instante
la felicidad que hoy siento.
 
No quiero despertar esta noche
y decirte que yo soy... un sueño.
 
 
3
 
No me encaja tu pieza
en mi puzzle ordenado
sobre mi acantilado.
 
No cabe tu maleta
dentro de mi armario.
 
No sé dónde poner
ese ramo de flores
que inunda mi casa.
 
No busques calendarios
para marcar el sábado
del vestido de cola
camino del altar.
 
Nuestro amor tiene fecha
de yogur caducado.
Lo tomas o lo dejas,
lo dejas o no está.
 
 
4
 
Yo arrojo los relojes
al vacío de las horas
y tú buscas una brújula
para ponerte en mi ruta.
 
¡Déjame en paz!
 
No resisto las preguntas,
el anillo que me ata
a un libro de familia,
el proyecto de un hijo.
 
Yo soy libre.
 
Tú yo yo para ti somos
un conjunto indivisible,
para mí seguimos siendo
dos impares divisibles
en número par impar.
 
Quiero volar.
 
Deja suelta mi cometa
para poder regresar.
 
 
 
 
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jueves, 5 de noviembre de 2009

Un brazo sin pan

1
 
Eran tantos
que dejaron la mesa
vacía con las miradas.
 
Encogió el pan.
Marchó el agua.
Alguien recordó
el vino que faltaba.
Nadie habló de carnes.
 
Callaban. Quedaban. Miraban.
 
El blanquísimo mantel
era una pista de nieve
para los cubiertos.
 
Un niño hizo un trineo
con dos tenedores.
 
Los viejos rezaban.
 
Se levantó la mujer
y multiplicó los platos.
 
Comieron.
 
 
2
 
Cayó enterrado
entre los brazos.
Había muerto.
Un "señor" había muerto.
 
Se abrió el Cielo.
 
Dios, la Virgen, los santos,
el mismo Jesucristo
lo acogieron.
 
Ya estaba en el Cielo.
 
Abrió los ojos a la vida eterna
y tuvo miedo,
mucho miedo,
infinito miedo.
 
No había criados en el Reino.
 
Lloró por ellos.
 
 
3
 
El niño conoce
por primera vez
la pobreza en su cara
y la madre descubre
un brazo sin pan.
 
Señala el niño
la tela zurcida
y dice la madre:
bordados, mi amor.
 
El niño descubre
los pechos sin leche
y le cae lluvia
de quien lo parió.
 
Señala el niño
dos grifos abiertos
bajo las dos cejas
castañas marrón.
 
No lloro, mi niño,
es la emoción.
 
 
4
 
Le reza a Dios
con los dedos en silencio
y el alma en oración.
 
Es cierto que Dios existe,
así lo dice una flor.
 
Mira en si y sólo encuentra
Fe en su gran Creador.
 
Dios lo quiere, sea dicho,
pobre, sencillo, un dolor.
 
Bienaventurado es él
enchido de tanto amor.
 
Mira qué flores, los árboles,
ese prado tentador,
un pájaro que le trina,
margaritas sí o no.
 
Tanto Dios le ha regalado
que no le pide calor.
 
 
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viernes, 9 de octubre de 2009

Momentos

1
 
Hiciste un alto
en tu guerra
y quedaste pintado
en el lienzo de tela.
 
El mundo era bello.
 
Un árbol hacía
de paraguas verde.
 
El caballo lamió
tus botas buscando
una vaca muerta.
 
Tú seguías perdido
en tus pensamientos.
 
El mundo era bello.
 
 
 
2
 
Desnudan el mar
con su desnudez
retando a las olas
a quedar de pie.
 
Uno y dos son tres.
 
El primero nada,
el segundo mira,
el tercero toca
la tierra que pisa.
 
Uno y dos son tres.
 
Las olas rehuyen
al trio infantil
temiendo ataudes
de nieve comer.
 
Uno y dos son tres.
 
 
3
 
Iban a caer
con un padrenuestro
rezado por monjes
"no me matarás".
 
Iban con el alma
libre de pecado
hacia el más allá.
 
Iban al abrazo
del Cielo infinito
con la puerta abierta
en un paredón.
 
Iban tan despacio
que uno gritó:
aquí yo espero
un tiro de amor.
 
 
4
 
Se amaron hasta morir
en el último intento
de hacerse esposos
delante de Dios.
 
Hoy los llora la suegra,
y la abuela, y la madre,
y una vecina que los comprendió.
 
Hoy derrumba su cuerpo
la amiga del alma
sobre el ataúd.
 
Parece imposible
que acabe una boda
en la última celebración.
 
 

jueves, 1 de octubre de 2009

Los días que amé

1
 
El último sitio
y la soledad
son el abrazo
del pasado perenne.
 
Fueron ellos...
Ahora otros viven
un capítulo idéntico.
 
Quisiera gritarles
desde sus fragmentos,
decirles que se acaba
con la página triste
el último beso.
 
Se van...
Ya no puede teñir
su cielo azul
con sus nubes negras.
 
Calla... y se va
arrastrando su equipaje
tras ella.
 
 
2
 
Ya no se siente
la misma mujer,
ni nunca fue ésta
que el espejo ve:
un fondo de armario
estrenado en nuevos
vestidos iguales
a los que vistió.
 
Derrumba su yo
al pensar en él.
No existe. No está.
¡Qué duro es perder!
 
Agarra el espejo
y se rompe en él
dejando un río
corriendo a sus pies.
 
 
3
 
Sólo le queda
la paloma lenta
de la libertad,
y le pone alas,
y la hace volar.
 
¿Qué importa el precio
si vuela sin más?
 
Arriba, arriba;
¡Ay que se me cae!
 
Viene un avión
y une una ala
al ala metal.
 
Ahora su vuelo
es como silbar:
muy fácil, muy fácil,
y más lo será.
 
 
4
 
Se refugia en el parque
donde hablan los recuerdos.
han pasado pocos años.
han llovido muchos hechos.
 
Pasea el escenario
donde vivió los momentos
que huyeron como el viento
en su último recuerdo.
 
Él se fue.
Nada le queda.
 
Es un cero que no encuentra
una cifra a su derecha.
 
Es viuda de sus sueños.
 
 
 

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Te quise a morir

1

Yo te quería
cuando Casanova
habitaba en ti.

Eras un velero
anclado en mi playa
los martes y jueves,
y no me importaba
tu ruta los días
lejanos de mí.

Llenaba tu ausencia
con besos de otros,
llenabas mi ausencia
con otros aromas;
libertad me dabas,
libertad te di.


2

Quisiera recuperarte
un martes, un jueves
en él que amé.

Te quise a morir.

Fuiste mis suspiros,
la meta, la vida,
hasta el porvenir.

Te quise a morir.

Yo quería un barco
de idas y vueltas,
la vela sin nombre,
el puerto en mí.


3

Prefieres el mantel
y la somnolencia
a la vida loca
que yo te ofrecí.

Yo quería todo,
menos una llama
en la chimenea,
no quería álbum,
prefería el monte,
los días de risas,
champán y placer.

Yo quería el brillo
de mi estrella rota
en el alto cielo
subido a ti.

Yo quería tanto,
tanto, tanto, tanto,
que todo perdí.


4

Ya no eres él
y yo sigo siendo
la que conociste
cuando me inicié
en las malas artes
que jamás dejé.

Sigo disfrutando
sola los naufragios
durmiendo arropada
por versos iguales,
dejando el reloj
clavado en las seis.

Cambio las chaquetas,
pongo otro jersey,
tejo con mis dedos
fuera del papel.

Te busco y encuentro
él que no busqué.


lunes, 31 de agosto de 2009

Mi reverso en tu certeza

1

 

Me pintas tan distinta,

tan idéntica al reverso

que no puedo decirle

a tu cuadro: yo soy ésa.

 

Esas manos no son mías,

ni lo es el continente.

No reconozco mi risa

en los labios que me dejas.

 

Llenas de oro mi bolso

hasta ponerme una mina

en la cartera que canta

coplas con la calderilla.

 

No, amor, yo no soy ésa

con cara de Mona Lisa.

Tampoco soy por la noche

el Leonardo que pinta.

 

 

2

 

Mi cielo es tu cielo,

y el suyo, y el de ellos.

Tantos cielos como infiernos

tú y yo estamos viendo.

 

¿No descubres una nube

en el rayo que calienta?

Mira, mira, esas gotas

que arrastra la corriente.

 

Allí van en un rosario

nadando los padrenuestros

de quien ora al que escucha

sólo las plegarias verdes.

 

Van hacia el mar de la nada

Donde el cielo es un infierno.

 

 

3

 

Estaba escribiendo

un guión idéntico

a la fantasía

que tienen mis versos.

 

Llegaste, venciste, te hiciste

el dueño de ella

hasta convertirla

en mujer-juguete.

 

Mírale el cuerpo.

No huele a hembra.

Es nada, mi nada, un juego

de pobre poeta.

 

Agarras los folios.

Acabas creyendo.

No sé si soy Cristo

o la Magdalena

al verte entregado a mis Evangelios.

 

Me pides más prosa,

más letras, más texto.

 

 

4

 

Buscas y rebuscas

y te montas

una moto.

 

Son las ruedas

las que corren

los más veloces

kilómetros,

el viento es gasolina,

los neumáticos colchones.

 

Dicen que hueles incienso

cuando rugen los motores

y aquella que se acerca

o es monja o es hombre.

 

Saltas una autopista

porque has visto una paloma.

Frenas lamiendo el semáforo

rojo fuego,

rojo carne,

rojo... ¿hombre?

 


lunes, 24 de agosto de 2009

Soy la que no ve el espejo

1
 
Casi me atrevo
a hacerte una proposición
que dicen indecente.
 
Hoy soy llama.
Tú desierto.
Mi cabeza se incendia
con el viento.
 
Ya me atrevo.
 
Tú respiras
mi aliento
y no crees que la nieve
tiene fuego.
 
No pensabas
que yo fuera Magdalena.
 
Ahora crees,
y despiertas,
y me miras,
y te dejas.
 
 
2
 
He soltado la melena
sobre tu cuerpo desierto
hasta que la noche es día
y el día un nuevo encuentro.
 
Soy la que no ve el espejo,
un volcán, un gran incendio.
 
Te derrito, me supero,
voy y vengo como el viento.
 
No preguntes, calla ahora
mientras no me arrepiento.
 
 
3
 
Mañana me vestiré
con el traje seriedad.
Hoy no lo tengo.
Sólo emana
de mí el fuego,
los decibelios
rompen el techo
dejando los ladrillos
al rojo nuevo.
 
Me miras, me descubres,
te aterras al tenerme.
 
Soy la otra, la malísima,
ese yo que llevo dentro.
 
 
4
 
Me emborracho de ti
hasta agotar la sed
con tus abrazos.
 
Eres como el champán
en Navidades,
una cerveza
en el verano,
un tinto en agosto,
la horchata.
 
Haces posible
el imposible oasis.
 
 

viernes, 31 de julio de 2009

Sin nombre

1
 
Un día desperté
y no tenía nombre;
era una cara,
un cuerpo,
el silencio...
 
No tenía nombre.
 
Seguí despertando
al oír el nombre
tirado en dos sílabas:
ésa, como si yo fuera
una mala cosa.
 
 
2
 
Quise gritarle
que yo era el árbol
que gemía prosa,
un verso abierto,
el cáliz de otro,
la que no gatea
nunca en la alfombra.
 
Yo era las letras.
Yo era mi sombra.
 
Era un relato
de un mes de agosto
que lleva mi sangre
clavada en mi nombre.
 
Las gotas del árbol
que unen mi rama
a una rama suya
donde sólo llueve
agua que es lluvia.
 
 
 

jueves, 16 de julio de 2009

C/G: La misma respuesta

1
 
Te quiero hasta
morir en tu ausencia,
vivir en tu vida,
dormir en tus sueños.
 
Si no estás, muero.
Si estás, me acerco
al cielo del mundo
en un solo beso.
 
Tocarte es sentir
en cada caricia
el fuego por dentro.
 
Mirarte es leer
la misma respuesta
en tus ojos negros.
 
 
2
 
Non podes maxinar
o moito que te quero.
 
Se estás, afogo.
Se non estás, quento.
Máis preto de ti
morro no intento,
máis lonxe xa choro
por non terte preto.
 
Non fuxas de min,
fica a miña beira.
 
 

jueves, 9 de julio de 2009

Sola

1
 
Sola.
Me emborracha la palabra.
Sola.
 
Soy un número impar,
divisible por uno,
por él me multiplico,
dividida soy una.
 
Sola.
Es como un martillazo.
Sola.
 
 
 
2
 
He elegido el número
impar cuando huí
del número par.
 
No quise un cepillo
de dientes haciéndoles
sombra al cepillo
que limpia mis dientes.
 
Le cerré la puerta
al mundo por fuera
y entablé un monólogo
entre mis paredes.
 
Un día el espejo
me dijo muy serio:
se acerca el otoño
tras la primavera.
 

lunes, 29 de junio de 2009

La aventura de tu descubrimiento

1
 
Me lancé a la aventura
del descubrimiento
como Colón emprendió
el salto hacia América.
 
Navegué por tu cuerpo
hasta alcanzar la meta,
rocé todas las islas,
caí sin juramentos.
 
Tú no tenías nombre
de dueño de mi cuerpo,
igual que no tenía
yo anillo en mi dedo.
 
 
2
 
Caíste en mi cama
hasta perder el nombre
de tu ex a mi sombra.
 
Desperté con los pájaros
que cantaban temores
cuando el reloj decía
pasaron cuatro horas.
 
A mi lado dormías
agarrado a la alfombra
con la cara del niño
que perdió un partido
importante de fútbol.
 
Casi me diste pena
porque yo no pensaba
repetir otra noche.
 
 

martes, 23 de junio de 2009

La gota de lluvia que bebe más sed

1
 
He aprendido lo peor
acostada a tu sombra
hasta el amanecer.
 
Yo era la pureza del agua,
la gota de lluvia
que bebe más sed.
 
Ahora soy inicio de tormenta
barriendo con mis rayos,
como te vi barrer,
las cosechas ajenas
para nadie comer.
 
 
2
 
Preparas las vacaciones
con la tranquilidad
del perro que se va
dejando viuda atrás.
 
Sabes que has prohibido
heredar tus camisas
al firmar usufructos
sobre todo el ganchillo.
 
Ni siquiera me dejas
un día más tranquilo
que los que nos pintaste
de color amarillo.
 
Te vas y quedas vivo
en mi vestido negro
durante otro siglo.
 
 
 
 

miércoles, 17 de junio de 2009

Mi nuevo trabajo

1
 
Mi nuevo trabajo
es la diversión
de escribir correos
con un traductor.
 
Yo les he jurado
dominar inglés,
algo de alemán,
un poco francés.
 
Iba a prometer
chino e italiano,
pero nuestro jefe
dijo vale, vale,
mañana empiezas
a hacer las prácticas.
 
En ello estoy:
practico la maña
del corta y pega,
escribe y engaña.
 
 
2
 
No te voy a confesar
que hoy he pecado
igual que ayer,
y pecaré mañana.
 
Ven y manchate conmigo
en mi pecado.
Habla inglés, amor,
francés, lo que haga falta.
Pon en el currículum
políglota por Harvard.
 
Atrévete a triunfar
con la trilera
de las mañanas,
ésta que ama
igual que nada
tras las tortugas
de los acuarios.
 
Conmigo alcanzarás
los puestos altos
sobre las viejas parras.
 
 
3
 
Me ha llegado
una protesta seria
y estoy temblando.
 
Una vieja inglesa
dice que no entiende
el inglés castellano.
 
Le dije mucho sorry
en una carta
para que no pierda
mi seria empresa
a la mejor clienta
de la Gran Bretaña.
 
Lo siento, amiga british,
soy una pobre
que hace prácticas.
 
 
4
 
Vives entre el amor
que te toca el corazón
y la obligación de honrado
ciudadano español.
 
Yo sé que quieres
encarcelarme y venir
conmigo a pintar los barrotes
con el mismo llanto.
 
Ya te imagino
gimiendo a mi lado
por champú de marca,
frunciendo el ceño
al ver un mal rancho,
diciéndome nena,
¿por qué escribiste
tanto en italiano?
 
Veo tu dolor
por los empresarios
y tiro a tus brazos
todo mi cansancio.
Yo soy la leona.
Tú eres el gato.
 
 

sábado, 13 de junio de 2009

Y Eva despertó

Emergencias
 
 
1
 
Despertar es tocar el cielo
en un tocinillo de flan.
 
Despertar es abrir los ojos
al finito mundo del más acá.
 
Despertar es clavar los pies
en una alfombra de flores.
 
Despertar es contar los números
en la cifra de la necesidad.
 
Despertar es abrazar el amor
en la ausencia del amor de Adán.
 
Despertar es encontrar a Dios
de albañil del señor medieval.
 
Despertar es divisar enemigos
en la línea del fuego más amigo.
 
Despertar es dejar de soñar
con los lazos del regalo imposible.
 
 
2
 
Eva despertó,
tocó su cuerpo,
recorrió las manos
con el pie izquierdo,
exploró la luna,
añadió un cero,
sintió la cartera
vacía en el peso,
arrastró el bolso,
encontró los restos.
 
Le quedaba nada,
el hueco, el miedo.
 
Eva despertó
fría en el abrazo
de sábanas blancas
desiertas de camas.
 
Le quedaba el reto
de hacerse más mala.
 
Eva despertó
y era una estatua
con la antorcha ardiendo
entre pecho y espalda.
 
Le quedaban ganas
para reinventarse,
arrancar costillas,
reclamar un pazo,
abrirse en un libro,
alzarse en un rayo,
ser ella la Reina
entre las vocales.
 
 
3
 
A los Adanes
les abre la cartera
y les juzga el corazón.
 
Ésa es Eva.
 
A las serpientes
les valora la piel
para un chaquetón.
 
Ésa es ella.
 
A los manzanos
les cuenta las manzanas
para venderlas caras.
 
Ésa es Eva.
 
Al paraíso
nunca le pone puerta:
lo deja abierto
para el pasen y entren
al mundo de las flores
espinadas con néctar.

lunes, 1 de junio de 2009

Eva subida a su yo

1
 
Eva se descose
al llegar la noche
y queda desnuda
mostrando el rostro
libre de pintura.
 
parece imposible
que una costilla
hiciera su nombre.
 
No huele a barro
la boca que canta
nanas a la luna.
 
Las manos parecen
dos acordeones
pidiendo perdones.
 
Sus pies son altares
para las rodillas
que nunca arrodilla.
 
Subida a su yo
contempla el desierto
y arranca mis gritos.
 
 
2
 
Ella, que ha conocido el cielo,
pasea el infierno por el sonrojo.
 
No nace el maná,
no caen coliflores,
la lluvia no le llena
el vaso de licores.
 
Se arranca con las uñas la piel
hasta dejar la carne sin colores.
 
Ahora podrá atreverse
y se atreve a morder
la serpiente del odio.
 
El veneno es el vino que acompaña
los manjares nacidos de la tierra.
 
Eva renuncia al postre
porque mañana, tal vez,
el plato traiga menos.
 
 
3
 
El infierno está en la despensa
con un demonio instalado
en cada hueco desierto.
 
¡Horror de mis horrores!
El hambre entra
como un carterista
que roba carteras.
 
Le clava los dedos
a la última música
de la calderilla
y siente más miedo.
 
¿Dónde está Dios que no aparece?
Se alza la injusta bandera
del fuera de juego
y Eva maldice con fuego
a los millonarios
que llevan sus euros.
 
 
4
 
Al fondo del charco
no nada ni calla,
no llora ni canta.
Sale, cual sirena,
surcando canales
y alza el puño
sin rosa en la mano.
 
Ni Dios ni Gobierno,
ni Adán ni ángeles,
ella puede sola
morir y matarse
en este intento
de tirar la valla.
 
Eva se arrastra
hasta las cloacas
sembrando su fuego
a golpe de azada.
 
Le resbalan risas
el frío, el hambre;
aguanta erguida
los truenos y rayos.
 
 

martes, 26 de mayo de 2009

El regreso del postre

1
 
La ruina
es lo único
que define
la mala situación.
 
En el fuego
no se cuecen
las patatas
con la coliflor.
 
La despensa
es tan amplia
como el desierto
los días de calor.
 
Se apaga
el frigorífico
al sacarle
el último chuletón.
 
El teléfono
los asusta
con la voz
del casero gruñón.
 
Abren la ventana
y ven el fin
desde el se acabó.
 
 
2
 
Él se hunde
en sus pensamientos
y ella despierta
de la depresión.
 
Le tira el mandil
al último plato
y corre a peinarse
con la ilusión.
 
Del fondo de armario
saca un vestido
para disfrazarse
de sé un montón.
 
Llega a la entrevista
con cara de niña
y le pone nombre
al enchufador.
 
Esta vez funciona
el papel currículum
gracias a un enchufe
que le da calor.
 
 
3
 
Empiezan a habitar
los stocks la nevera
gracias a un sueldo
dividido en dos.
 
El postre aparece
tras el primer plato
y es celebrada
su aparición.
 
Un día él encuentra
una ocupación
como hombre-chapuzas
de un barrio mejor.
 
Entonces mejoran
el pobre menú
con pescado fresco,
carne y jamón.
 
Vuelven a sentirse
clase media los dos
y van olvidando
los tiempos de horror.
 
 
4
 
Las noches vuelven a ser
noches llenas de amor,
libres del frío que había
entre pijama y camisón.
 
No hay hielo caminando
de la cocina al salón,
ni llega un interrogante
abriendo la preocupación.
 
Se multiplican los besos
entre palabras de amor;
al olvido va pasando
la última discusión.
 
Miedo tuvo, ya no tiene,
del fin de un sí pronunciado
en una boda de iglesia,
cola y vestidos blancos.
 
 

sábado, 23 de mayo de 2009

Adán, querido Adán

1
 
Ha amado hasta el divorcio impuesto
a un Adán creyente,
después se fue
pidiendo la custodia
de Abel,
su Abel.
 
Un puñetazo en las nubes
le tiró una sentencia de dos hijos,
la condenó a la cadena del trabajo,
la hizo esclava
del salario injusto
y los horarios
a ella, a Eva.
 
Respondió alargando la sonrisa
desde un lunes a un sábado,
pintando los labios con pimienta
abrazando la pancarta del amor.
 
Respondió prestando manos cenicientas,
dejando un sueño en el balcón,
subiendo los pies a los tacones,
comiendo la ira con salmón.
 
 
2
 
Invitaría a cada visitante
a visitar su cueva,
le serviría vino,
le daría un presente,
pondría en cada mano
viva una azucena,
cantaría la nana
de los días alegres.
 
Les diría bajito
un único consejo:
marchad y alegraros
por tener vuestro infierno.
 
El cielo es un calvario
con una cruz clavada
marcando la rotonda
de las felicidades.
 
No dice nada dice,
calla callando tanto,
sella con sus sonrisas
las piedras de su casa.
 
 
3
 
Se asoma a la cueva
de su hombre Adán
y siente que regresa
el aire enamorado.
 
Suspira por su nombre,
respira por su casa,
encuentra en su despensa
lo que en la suya falta.
 
Adán sigue inspirando
los bordados que hace
cuando arrastra la aguja
por la hierba del campo.
 
Le duele tanto amarlo
como odia encontrarlo
y sentir que levita
con su nombre en los labios.
 
  
4
 
Adán, querido Adán,
has sido mi veneno,
sigues siendo mi mal.
 
Amarte es perder,
odiarte es acabar,
tenerte y no tenerte
es lo mismo e igual.
 
No sé por qué te busco
cuando ya acabó
nuestra triste función.
 
Tal vez porque en ti
hallo inspiración
para decir adiós.
 
 

miércoles, 20 de mayo de 2009

Amor en tiempos de crisis

1
 
Pensábamos casarnos,
un día de éstos,
con dos mil invitados
en la iglesia del pueblo.
 
Yo iría de Pronovias,
tú con chaqué prestado,
los padrinos serían
mi padre y tu madre,
testigos del bodorrio
iban a ser los primos
más los cuatro cuñados
que nos quieren unidos,
los niños de las arras
serían los sobrinos
incluido el más chico.
 
Pero vino la crisis,
tu ERE, mi despido;
quedamos a dos velas
lamiendo el convite.
 
 
2
 
Abrázame como cuando
eramos clase media.
 
Tengo frío bajo esta luna
que dicen de Valencia.
 
Abrázame hasta hacerme olvidar
a la señora Pobreza.
 
Tengo miedo ante el rostro
de un plato huérfano.
 
Abrázame hasta hacerme soñar
con un gran banquete.
 
Tengo miedo al mirar la despensa
y encontrarle los huecos.
 
Abrázame como cuando
el Primer Mundo era nuestro.
 
 
3
 
Hemos cambiado
los cursillos prematrimoniales
por excursiones al INEM
a las ocho y media.
 
Yo preferiría un café,
pero aguanto de pie
la cola con salero.
 
Empiezo a tararear
bajito la rianxeira
y tú dices silencio.
 
Cariño, no estamos en la iglesia.
Aquí, en esta cola,
puedo cantar rianxeiras.
 
Para no molestarte
canto un padrenuestro
y tú más te me alteras.
 
No te entiendo, amor mío,
yo no entiendo tu paciencia,
esa fe en el Estado
para resolver problemas.
 
 
4
 
Tus besos me saben
a muy pobres besos,
los míos te saben
a besos ardientes.
 
Me pides más calma,
que ponga el freno.
 
Lo siento, amor mío,
soy ciclón caliente
y no será el paro
quien frene mi fuego.
 
Me pides que calle,
que sea silente.
 
Lo siento, amor mío,
me pone la guerra,
dar caña al Gobierno,
maldecir al rico,
defender a un pobre,
gritar que me he vuelto
la más anarquista
de la piel de toro.
 
 

viernes, 8 de mayo de 2009

Del silencio a tus labios

1

Sólo aspiro
a la paz,
al silencio,
hasta odio
el tic tac
de los relojes
por el miedo.

Las campanas,
el canario,
el portazo,
los tacones,
esos pasos...

No aguanto
el ruido
haciendo daño.

Me refugio
en las hojas
que un día
fueron árbol.

No me hablan.
yo les hablo.
Plasmo letras.
Voy pintando
las palabras.


2

Quiera ser
una hoja
como éstas
que terminan
en mis manos,

con pasado
de hija árbol
y futuro
en tus ojos
de pantalla.

La ventana
no sería
una cárcel.

Bajaría
del silencio
a tus labios.

Quedaría
en una rima
pronunciada.

No sería
un temblor
de día santo.


3

Hoy me corre
y me recorre
como un río
la nostalgia.

No resisto el reloj
y me sobra el calendario.

Esa foto que me mira
es mi cara menos años.

Una niña a mi espalda
se me clava de retrato.

De la radio encendida
salen voces que me amargan
el sabor de una manzana.

Yo existo
y no encuentro
hoy mis pasos.


4

En mis manos
se exprime
el bolígrafo
acabado.

Ya lo tengo
suspirando
por el sueño
que no acaba.

Marchará,
tal vez mañana,
olvidando estos dedos,
esta casa,
en su viaje.

He bebido
en su tinta
mis palabras.

Ahora busco
un gemelo
bic que me acompañe.

Ya lo tengo
y araño con las uñas
otro plástico.



lunes, 20 de abril de 2009

En mi destierro

1
 
Miro el espejo
en mi cara triste
desarmado el andamio
para otra vez pintar.
 
Sólo cinco minutos
estiran los pinceles
por toda la fachada
que hoy he de mostrar.
 
Primero la fantasma
inventada hace tantos
años que nunca cuento
voy yo a pasear.
 
Más tarde caerán
un racimo de nombres
maduros al paladar.
 
Llegará el retorno
a los otros pinceles
cuando caiga la noche
por el reloj del sol.
 
Cerraré la carrera
en un ciclo indéntico
al de ayer y anteayer
y al que iniciaré
mañana otra vez.
 
 
2
 
Prefiero mi destierro
olvidada en papeles
muertos bajo mi nombre
destino no me acuerdo.
 
Ellos no hacen preguntas
hirientes como flechas,
ni me dicen que calle
cuando hablo en silencios.
 
Prefiero esta calma
con los relojes muertos
a un murmullo
de mimes y diretes.
 
 
3
 
Hago pajaritas
con papeletas
destino votar.
 
No siento más patria
que una libreta
de saldo no hay más.
 
Un avión papel
vuela de mis manos
llevando los nombres
ajenos a mí.
 
No me dicen nada
los afortunados
que piden mi voto
sin nada pagar.
 
 
4
 
Cansada de mis cansancios
sigo a la deriva
en mi mar sin barcos.
 
Aferro mi tabla,
ya apolillada,
y columpio el cuerpo
más bajo, más alto.
 
No me lleva el mar
ni me deja el ángel
caído en mis manos.
 
Cansada, me arrojo
a mis pesadillas
para devorarme
de angustia fatal.
 
No me lleva el sueño
hacia la mañana,
más bien el ocaso
me hace despertar.