1 Pensábamos casarnos, un día de éstos, con dos mil invitados en la iglesia del pueblo. Yo iría de Pronovias, tú con chaqué prestado, los padrinos serían mi padre y tu madre, testigos del bodorrio iban a ser los primos más los cuatro cuñados que nos quieren unidos, los niños de las arras serían los sobrinos incluido el más chico. Pero vino la crisis, tu ERE, mi despido; quedamos a dos velas lamiendo el convite. 2 Abrázame como cuando eramos clase media. Tengo frío bajo esta luna que dicen de Valencia. Abrázame hasta hacerme olvidar a la señora Pobreza. Tengo miedo ante el rostro de un plato huérfano. Abrázame hasta hacerme soñar con un gran banquete. Tengo miedo al mirar la despensa y encontrarle los huecos. Abrázame como cuando el Primer Mundo era nuestro. 3 Hemos cambiado los cursillos prematrimoniales por excursiones al INEM a las ocho y media. Yo preferiría un café, pero aguanto de pie la cola con salero. Empiezo a tararear bajito la rianxeira y tú dices silencio. Cariño, no estamos en la iglesia. Aquí, en esta cola, puedo cantar rianxeiras. Para no molestarte canto un padrenuestro y tú más te me alteras. No te entiendo, amor mío, yo no entiendo tu paciencia, esa fe en el Estado para resolver problemas. 4 Tus besos me saben a muy pobres besos, los míos te saben a besos ardientes. Me pides más calma, que ponga el freno. Lo siento, amor mío, soy ciclón caliente y no será el paro quien frene mi fuego. Me pides que calle, que sea silente. Lo siento, amor mío, me pone la guerra, dar caña al Gobierno, maldecir al rico, defender a un pobre, gritar que me he vuelto la más anarquista de la piel de toro. |
Feliz 2020!
Hace 5 años